Peñíscola, sede del Papa Luna, preside el fértil vergel conocido universalmente como Costa de Azahar, impregnada por la aromática flor del naranjo, el frutal omnipresente y característico de esta costa mediterránea.

Macerando y destilando las mejores naranjas de esta tierra, reconocida por sus aportaciones a la buena mesa, nace esta auténtica joya. El licor de naranja Luna de Peñíscola, ideal para coronar un buen ágape a la manera más tradicional.

 

Consumir muy frío o con hielo.

 

25 % vol.

 

Caja 6 botellas de 50cl.