La milenaria villa de Paüls emerge en el centro de un frondoso anfiteatro, presidiendo un valle rodeado de montañas de hasta mil metros de altura. Esta característica orográfica, confiere al término, unas condiciones de microclima especialmente favorables para el cultivo de fruta dulce. La más apreciada y reconocida es la cereza, que ya es todo un símbolo y muy especialmente un ingrediente básico de la tradición gastronómica local: tortas, pasteles, mermeladas y licores como esta auténtica delicia.

 

Consumir muy frío o con hielo.

 

25 % vol.

 

Caja de 6 botellas de 50cl.