ORUJOS Y PACHARANES

La tradición de elaborar aguardientes en España está ligada a la llegada del alambique traído por los árabes. En la destilación de orujos se utiliza como materia prima el hollejo (también llamado bagazo) resultante de la elaboración del vino. Todo ello se somete a una doble destilación en alambique separando las “cabezas y colas” para quedarse únicamente con la parte media, que es la de mayor calidad.
Hay que distinguir entre el aguardiente de orujo blanco y los licores derivados del orujo, sometidos cada uno a un diferente proceso de maceración: hierbas aromáticas de alta montaña (orujo de hierbas), té y flores (orujo de té y milflores), pacharanes (orujo pacharán).
Se recomienda degustarlos a una temperatura aproximada de cinco grados. Actúa cómo digestivo, por ello su consumo apropiado es después de las comidas en una copa valona o bien en un vaso chupito helado. El Castillo de la Zuda, hoy convertido en Parador Nacional, se construyó bajo el mandato de
Abd al-Rahman III y se encuentra sobre una elevación considerable que avanza sobre la vertiente más occidental del río Ebro a su paso por Tortosa.